Refugiados Rohingya construyen nuevos hogares en un nuevo emplazamiento en Bangladesh

1 noviembre, 2017

Foto: ACNUR/Roger Arnold

 Más de 1,700 refugiados Rohingya recién llegadas han sido trasladadas hasta el momento a una zona situada en la Extensión de Kutupalong, donde la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) colabora a la planificación de la construcción de albergues y de servicios comunales.

Un total de 5,000 refugiados serán trasladados a un emplazamiento recién abierto, ubicado en un terreno que ocupa una superficie de más de 10.000 m2, conocido como Extensión de Kutupalong y destinado por el Gobierno de Bangladesh a acoger a las personas recién llegadas.

Naju Miya y su familia han estado desplazándose durante los dos últimos meses. Tras huir de la violencia en el estado de Rakhine, al norte de Myanmar, han estado durmiendo en el bosque, en la playa, en mezquitas y en escuelas.

Desde que salió de Maungdaw a finales del mes de agosto, el patriarca de la familia, de 60 años de edad, ha visto arder su casa, ha visto morir a un sobrino de un disparo y ha sido testigo de otras atrocidades.

Su hija Yasmin, de 15 años, recuerda: “Pasamos muchas penalidades durante el viaje. No teníamos ningún lugar adonde ir y nos encontrábamos enfermos todo el tiempo”.

Esta semana, esta familia ampliada formada por ocho personas encontró por fin un nuevo hogar en un emplazamiento denominado provisionalmente “OO”.

La zona forma parte de la Extensión de Kutupalong, que ocupa una superficie de más de 10,000 my que ha sido destinado por el Gobierno de Bangladesh a acoger a las personas recién llegadas.

Yasmin y su padre están entre los más de 1,700 nuevos refugiados que, hasta el pasado martes, estuvieron albergados en escuelas dentro del campamento de Kutupalong.

Un total de 5,000 de ellos serán trasladados de las escuelas y de un centro de tránsito de las proximidades al nuevo emplazamiento.

“Gracias a esta reubicación, las escuelas abrirán de nuevo y quedará espacio en el centro de tránsito para nuevos refugiados”, dijo Louise Aubin, Coordinadora Superior de Medidas de Emergencia de ACNUR.

“El espacio sigue siendo un grave problema a la hora de ofrecer un albergue adecuado a las personas recién llegadas”, añadió.

ACNUR ha colaborado con las autoridades de Bangladesh en la planificación del nuevo emplazamiento, delimitando espacios para servicios comunales, como centros comunitarios, puestos sanitarios, escuelas y espacios adaptados para los niños.

El ACNUR también está trabajando con sus socios para construir letrinas y cavar pozos entubados para garantizar estándares sanitarios básicos.

La Agencia de la ONU para los Refugiados ha aportado 2 millones de dólares para construir una carretera al objeto de mejorar el acceso a los refugiados Rohingya y acelerar la prestación de asistencia.

 

Con información de ACNUR

 

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