Pacto para Migración: “Ustedes están decidiendo sobre las vidas de millones de personas”

5 diciembre, 2017

Foto: CINU México Ana Laura López representa la voz de migrantes mexicanos en la reunión del Pacto para la Migración. La Sra. López fue deportada después de vivir 16 años en Estados Unidos, y separada de sus dos hijos Dany y Angel, aqui juntos a ella en la foto.

En la segunda reunión preparatoria sobre el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular en México, habló Ana Laura López, que es la fundadora del colectivo Deportados Unidos en Lucha.

El colectivo es una organización de defensa de migrantes, parte del Bloque Latinoamericano que participó al proceso de consulta a la sociedad civil previo a la reunión. 

“Quiso venir cuando supe que un Pacto Mundial se iba a llevar a cabo, y que se iba a tocar el tema migratorio, el tema de nuestras vidas – porque es de nuestras vidas lo que se esta hablando” dijo Ana Laura López en entrevista con el Centro de información de la ONU para México.

Sra. López fue deportada hace un año, después de vivir 16 años a Estados Unidos, donde nacieron y se quedaron dos de sus hijos.

Huyendo la violencia en su ciudad natal, la Ciudad de México, la Sra López se fue primero en el Estado de Jalisco. Pero su situación como mujer sola con niños motivó su decisión de migrar más al Norte.

Pasó la frontera y se instaló en la ciudad de Chicago, donde creó una nueva vida, tuvo otros hijos. Una vida que duró 16 años.

Ana Laura se involucró en el apoyo a mujeres sobrevivientes, al igual que ella, de violencias domesticas, y en la lucha por el respecto de los derechos laborales de los trabajadores y las trabajadoras indocumentadas.

La despidieron. Luego la deportaron.

“Me encontré en una situación difícil, regresar al lugar del cual salí prácticamente huyendo por la situación de pobreza donde estaba”, dice. “Fue muy frustrante, perder todo del día al otro. Y sobre todo estar separada de mis hijos”.

Sra Lopez se encontró con otras personas deportadas. Con la experiencia que tenía en la organización comunitaria en Estados Unidos, se junto con otros colectivos y así nació los Deportados Unidos en la Lucha.

El colectivo, que junta alrededor de veinte personas en todo el país, se dedica a ofrecer apoyo a personas deportadas.  Funciona con recursos propios.

“Encontramos a gente que no tiene a nadie y no tiene vivienda. No podemos dejarles en la calle”

“Asistimos al aeropuerto cada martes a recibir a personas repatriadas que llegan en uno de  los tres vuelos. Nosotros apoyamos en cosas básicas, como guiarles hacia el transporte público, prestarle teléfono para contactar a sus familiares. Porque encontramos a gente que no tiene a nadie y no tiene vivienda. No podemos dejarles en la calle”, cuenta.

Ahora tienen una pequeña Alberga. A la raíz de trabajar con el activismo conoció a otras organizaciones, y se incluyeron en el Bloqueo Latinoamericano, que participó en la consulta del proceso para el Pacto Mundial para Migración.

“Es la razón por la cual estamos hoy aquí. Me dieron la oportunidad de participar y representar a la sociedad civil, trayendo testimonios de lo que se vive. Hablar del momento en que deje mi casa, lo que es pasar una frontera, vivir las discriminaciones, las violaciones que se pasan cuando estas en un proceso de deportación, lo que es estar detenido”, dice Ana Laura.

“A veces ni siquiera tienes derecho a las identidad porque es muy difícil recuperar la identidad mexicana por los anos que se lleva fuera del país. Y que al negarse el derecho a la identidad te niega el derecho a la vivienda, la salud, al trabajo y a muchas cosas. También la separación familial”, Añade.

“Por eso es importante que me dieran oportunidad de hablar, de representar la voz de todos. Por eso estamos aquí.”

“No somos criminales, somos migrantes”

Que le gustaría que se incluye en el Pacto mundial para Migración?

“Que tuviéramos la posibilidad de decidir migrar o no. No por escapar de la violencia. Y que si decidimos migrar, que no haya discriminación. Que no dependa de mi situación económica, de mi género, de mi nivel escolar”, afirma Sra López.  

“Segundo, que no se criminalice más. Para evitar las detenciones. Porque nos somos criminales, somos migrantes.”

Respeto a los derechos laborales, Ana Laura López subrayó que los migrantes son a menudo los olvidados de dos gobiernos.

“No tenemos derechos a nada, a pesar de que hemos trabajado, contribuido a la economía de los dos país, no tenemos acceso a un programa de salud, de vivienda, de retiro. Quisiéramos que se incluyeron estos derechos laborales de las personas migrantes.”

“Y el tema de reunificación familial. Que tengamos derecho estar con nuestras familias”, insista.  

Detrás de la palabra “migrantes” somos personas

“El mensaje que me gustaría enviarles a las naciones reunidas aquí para discutir del Pacto Mundial, es que cuando se dice la palabra “migrante”, es una palabra generalizada. Pero lo que conforma esta palabra somos personas. Y cada persona tiene un rostro, un nombre, una historia, y tiene una familia”, dice Ana Laura López.

“Y como ellos les gustan regresar a casa y estar con su familia, hacer su vida. Nosotros también queremos tener esta posibilidad.”

“Que contemplan que no somos más que cifras, números, o estadísticas. Que tenemos el derecho a vivir bien. Ellos están decidiendo de las vidas de estas millones de personas. Que fueran mas humano. Es la única cosa que les estoy pidiendo.”

Produccion: Benjamin Fernandez

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