ONU felicita Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares por su Premio Nobel de Paz

6 octubre, 2017

Foto: UNODA Ceremonia de la firma del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares

La Campaña Internacional para la Abolición de las Armas  Nucleares (ICAN) recibió hoy el Premio Nobel de la Paz 2017 en el contexto de la escala de tensión por el desafío nuclear de Corea del Norte. El Comité Noruego otorgó el Premio Nobel de la Paz 2017 a la ICAN “por su labor para llamar la atención sobre las catastróficas consecuencias humanitarias de cualquier uso de las armas nucleares” y por “sus esfuerzos pioneros para lograr un tratado de prohibición de esas armas”.

En una declaración atribuible a su Portavoz, El Secretario General de la ONU, António Guterres, felicita a la (ICAN) por haber sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2017.  “Los acontecimientos de los últimos meses nos han recordado el riesgo catastrófico que las armas nucleares representan para la humanidad. Este Premio reconoce los esfuerzos decididos de la sociedad civil para poner de relieve las consecuencias humanitarias y ambientales inconcebibles que se producirían si alguna vez se volvían a utilizar” dice el comunicado.

“En julio, estos esfuerzos contribuyeron a la aprobación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, el primer instrumento multilateral jurídicamente vinculante para el desarme nuclear en décadas. El desarme nuclear ha sido un objetivo para las Naciones Unidas desde la primera resolución de la Asamblea General de 1946, que estableció el objetivo de liberar al mundo de las armas nucleares y de todas las armas de destrucción en masa, precisa el comunicado.”

“En un momento en que las ansiedades nucleares se encuentran en el nivel más alto desde la Guerra Fría, el Secretario General pide a todos los países que demuestren amplia perspectiva y un mayor compromiso por un mundo libre de armas nucleares. El Secretario General subraya la urgencia de hacer todo lo posible por poner fin a la amenaza de una pesadilla nuclear”, concluye.

La ICAN es una coalición de organizaciones de 122 países. Fue fundada en 2007 en Viena durante una conferencia internacional sobre el tratado de no proliferación nuclear y moviliza desde entonces a activistas de la sociedad civil a favor del desarme nuclear.

La recompensa se concedió en un momento de escalada de tensiones causadas por las pruebas nucleares en Corea del Norte y el cuestionamiento por parte de los Estados Unidos del pacto atómico con Irán.

“Vivimos en un mundo donde el riesgo de que se utilicen las armas nucleares es mayor de lo que ha sido durante mucho tiempo. Algunos Estados están modernizando sus arsenales nucleares, y hay un peligro real de que más países intenten adquirir armas nucleares, como, por ejemplo, Corea del Norte”, dice el discurso de presentación del ganador.

En medio de la presentación, se recordó que el premio es un “llamado a dichos Estados para iniciar negociaciones serias con miras a la gradual, equilibrada y controlada eliminación de casi 15,000 armas nucleares en el mundo”.

El  Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares fue aprobado en la ONU el pasado 7 de julio con 122 votos a favor y uno en contra, Holanda. Las nueve potencias nucleares y todos los miembros de la OTAN figuran en el grupo de los abstenidos.

El pasado martes 20 de septiembre, en el marco de la Asamblea General de la ONU, el documento aprobado por ese órgano con 122 votos, fue abierto a la firma de los países que se comprometan a prohibir el desarrollo, las pruebas, producción, adquisición y posesión de arsenal o explosivos nucleares.

“El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares es el resultado de una creciente preocupación por el riesgo que plantea la existencia de este tipo de armamento y las consecuencias humanitarias y ambientales catastróficas de su uso”, dijo António Guterres durante la ceremonia en la sede de la ONU.

EEUU, Francia y Reino Unido afirmaron en un comunicado que no pensaban sumarse al tratado, señalando que “una prohibición que no solucione los problemas de seguridad por los que una fuerza nuclear disuasoria sigue siendo necesaria no resultará en la eliminación de una sola arma atómica y no mejorará la seguridad de ningún país ni la paz internacional”.

En la culminación de la guerra fría a principios de los años 1980, los arsenales de las potencias nucleares ascendían á 70,000 ojivas. Hoy, cuentan con casi 15,000 cabezas atómicas, de las cuales casi 5,000 son desplegadas, según el Instituto de Estudios para la Paz de Estocolmo.

Han pasado 71 años desde que las Naciones Unidas emitieron su primera resolución para el desarme nuclear.

Premio Breach / Valdez de periodismo y derechos humanos

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  • La Hermana Consuelo Morales

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